Turisteando el mundo

  • Pilar

Qué ver en Valladolid, capital, en uno o dos días (Castilla y León) España


Valladolid, capital de la provincia de del mismo nombre, es la ciudad con más población de Castilla y León ostentando la capitalidad de la Comunidad Autónoma, no sin polémica entre el resto de provincias ya que no está designada como tal por el estatuto de autonomía, se encuentran en ella la sede del presidente y de las cortes de Castilla y León, desde 2007. Una ciudad cargada de historia que iremos desgranando poco a poco y de un patrimonio arquitectónico bellísimo, aún así, es una de las grandes desconocidas tanto en su comunidad y en España ya que permanece a la sombra se algunas de sus vecinas que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad, pero Valladolid bien merece una visita de uno o dos días y esto no es una exageración de Turisteando el Mundo sino que es tan cierto como que el Pisuerga pasa por Valladolid. La ruta en coche que hicimos en tres días por su provincia, teniendo como centro de operaciones la ciudad de Valladolid, lo podéis leer en Viaje a Valladolid.


Nos alojamos en el Hotel Olid, en la Plaza de Santiago, desde donde empezaríamos nuestra visita de un día a la ciudad de Valladolid recorriendo el Centro Histórico y visitando el magnífico Museo de Escultura de la ciudad. Pero como no era nuestra primera visita a la ciudad, os contaremos también que conocer si estás un segundo día en ella. Empezamos con una breve introducción histórica que nos situará para conocer lugares más que imprescindibles a la hora de organizar la ruta por Valladolid.


Un poco de Historia


La historia de Valladolid se remonta al Paleolítico Inferior en el que aparecen las primeras manifestaciones de asentamientos en el lugar, pero damos un salto hasta el año 1072, ya en plena Edad Media, cuando Alfonso VI de León le encarga la repoblación del lugar a Pedro Ansúrez ( es la estatua que preside la Plaza Mayor) entregándole el señorío de la ciudad y unos años más tarde, el mismo rey, le otorgo el rango de villa. En en el siglo XIII consiguió el título de ciudad cortesana y el Fuero Real, en los años 1208 y 1255 respectivamente. Aquí se estableció la Corte de Castilla y se estableció la Universidad. En Valladolid nació Enrique I de Castilla, fue proclamado rey de Fernando III el Santo, se casaron los Reyes Católicos y murió Juan II de Castilla. A partir de aquí el crecimiento de la ciudad fue imparable y se ligó al devenir de la historia del Reino de Castilla y de España.

Tras las Guerras de los Comuneros, Carlos I le concede el titulo de ciudad tras el nacimiento en la ciudad de su propio hijo, Felipe II, en 1527 y la convierte en una de las capitales del Imperio español. A instancia de Felipe III, la ciudad de Valladolid fue la capital de España entre 1601 y 1606, en este último año pasaría a Madrid. Todos estos acontecimientos hicieron que Valladolid se llenara de palacios, iglesias, casas nobles, creciera la ciudad y su Universidad atrajera a grandes personajes del mundo de la cultura, entre ellos, el gran Cervantes que terminó de escribir El Quijote aquí.


La historia continua con las grandes construcciones civiles como la construcción del Canal de Castilla, las primeras tropas francesas se asentaron en la ciudad en 1808, llegó la desamortización de Mendizábal con la que se perdió mucho patrimonio religioso, nació José Zorrilla el autor de Don Juan Tenorio y uno de los mejores literatos del siglo XX como Miguel Delibes.


Nuestra visita a Valladolid


Todo lo que os contamos se puede hacer en un día y a pie, haciendo una parada para degustar las espectaculares tapas de esta hermosa ciudad. Nuestra ruta empezará desde la Plaza de San Miguel que era donde se encontraba nuestro hotel y recorreremos en CENTRO HISTÓRICO. En este mapa podéis seguir la ruta que hicimos e intentaremos contaros los lugares imprescindibles, bajo nuestro punto de vista, del centro de la ciudad porque a cada paso aparecían casonas históricas, iglesias, conventos, calles muy coloridas, pequeñas plazas y un sin fin de lugares.


Iglesia de San Miguel y San Julián


Esta iglesia de San Miguel y San Julián fue una de las más antiguas de la ciudad, sigo XI, estando ubicada en lo que hoy es la Plaza de San Miguel donde se encuentra marcado el espacio que ocupó la iglesia, pero ésta fue derruida y en el siglo XVI los jesuitas la construyen en su ubicación actual. De la antigua iglesia se conserva una escultura de San Miguel en su fachada encajonada en un vano. Como casi todas las iglesias de Valladolid atesora una increíble colección de tallas de Gregorio Fernández, Pedro de Sierra o Gil de Mena. Pero nosotros íbamos buscando dos cuadros realizados en el siglo XVI que retrataban al Rey Calos V y a su mujer Isabel, la peculiaridad es que están realizadas con la técnica llamada anamorfosis que consiste en deformar la la imagen y tan solo recuperar la realidad desde un ángulo específico; en este caso a través de un pequeño agujero en un costado del marco. Muy, muy interesante.

Museo de Valladolid


El Museo de Valladolid no estaba en nuestros planes pero al estar al lado de la Iglesia de San Miguel en la calle de San Ignacio, decidimos visitarlo. Se encuentra ubicado en el antiguo Palacio de Fabio Nelli, desde 1967, residencia del banquero vallisoletano siendo uno de los mejores ejemplos de de la arquitectura vallisoletana del siglo XVI. Tiene 18 salas de arqueología y Bellas Artes que muestra la historia de Valladolid, la colección tiene su origen en el Museo Provincial de Antigüedades creado en 1879.


La Plaza de San Pablo

Nuestra siguiente parada fue la Plaza de San Pablo, una de las más emblemáticas de la ciudad y en la que se concentran el mayor número de joyas arquitectónicas de Valladolid. A saber, el Palacio de Pimentel, el Palacio del Marqués de Villena, el Palacio Real, la imponente Iglesia de San Pablo, para nosotros la más bonita de la ciudad y el Colegio de San Gregorio sede del Museo Nacional de Escultura. Una parada imprescindible en una Vista de uno o dos días a Valladolid.

Iglesia de San Pablo


Cuando miras por primera vez la fachada de la iglesia de San Pablo la sensación que tienes es que es un verdadero retablo en piedra, obra de Simón de Colonia; originalmente contaba con el cuerpo inferior y el frontón elevándolo hasta lo que contemplamos ahora en el siglo XVII por orden del Duque de Lerma. Su origen se remonta al silo XIII y es uno de los ejemplos de gótico-flamenco mas interesantes de la ciudad. La encontramos abierta para visitar su interior por la tarde porque iban a celebrar una boda y es que aquí fueron bautizados Felipe II, Felipe IV y Ana Mauricia de Austria y está enterrado, entre otros el rey Juan II.


Palacio Real


Enfrente de la Iglesia de San Pablo se encuentra el Palacio Real. Residencia de reyes como Carlos V, Isabel de Portugal, Felipe III, José I o Alfonso XII, nacieron reyes como Felipe IV en 1605, de personajes importantes como Santa Teresa de Jesús, Napoleón o Lord Wellington, fue uno de los edificios más importantes de la ciudad d Valladolid y sede de la corte en los años que la ciudad fue capital de España, como dijimos más arriba entre 1601 y 1606. Para visitarlo hay que pedir cita previa en la Oficina de Turismo pero nosotros tuvimos suerte porque había una exposición de algo del ejercito y al menos pudimos conocer el patio principal, conocido como la Galería Saboya construida entre 1525 y 1535, además de la escalera Imperial proyectada por Ventura Rodríguez.

Palacio de Pimentel

El Palacio Pimentel ubicado en una esquina de la Plaza de San Pablo y la calle San Gregorio, es otro de los edificios renacentistas de la ciudad construido en el siglo XVI y está también cargado de historia porque fue residencia de la nobleza de la ciudad pero fundamentalmente porque aquí residía Carlos V en sus estancias en la ciudad y aquí nació en 1527 su hijo Felipe II.

Hoy es un Edificio de la Diputación Provincial y se puede visitar un interesante zaguán con friso de azulejos y su patio renacentista. En la esquina del palacio en la Plaza de San Pablo hay una ventana con unas cadenas y cuenta la leyenda que por aquí sacó Calos V a su hijo para bautizarlo en la iglesia de San Pablo mucho más rica y apropiada que la de San Martín que era la que mandaba la tradición que debía realizarse si salía por la puerta principal del palacio.

Desde aquí se puede visitar El Museo Nacional de Escultura, pero decidimos dejarlo para la tarde que era gratuito. En dirección hacia la Plaza Mayor nos encontramos con el Teatro Calderón y otra interesante iglesia.


Santa María de la Antigua


Esta iglesia de Santa María, conocida como la Antigua por los vallisoletanos, es una de las más antiguas joyas del románico de la ciudad. Su torre con 55 metros de altura la más alta de España, es el único elemento del siglo XIII, junto al pórtico norte, el resto de la iglesia es gótica, No pudimos visitarla porque estaba cerrada en varias ocasiones que pasamos por ella. Está muy cerca de la catedral pero no la eclipsa porque se encuentra en una pequeña plaza de un jardín que la embellece sobremanera.

Las ruinas adosadas a la catedral son las de la antigua colegiata de Santa María, un edificio románico de la época del Conde Ansúrez, es decir, siglo XI.


Catedral de Valladolid


La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción es un edificio renacentista proyectado en dimensiones descomunales por el gran arquitecto Juan de Herrera. Este proyecto no se terminó de construir por falta de recursos , lo que le ha valido el sobrenombre de " la Inconclusas"; ya en 1755 fue muy dañado por el terremoto de Lisboa perdiendo la torre que había sido construida, la que vemos hoy se construyó en el siglo XX y comentaros que se puede subir en ascensor existiendo visitas guiadas a la misma así como al Museo de la Catedral que tiene obras de Gregorio Fernández o Juan de Juani, entre otros. Nosotros no lo visitamos porque pensábamos pasar la tarde en el Museo de Escultura y pensamos que sería suficiente dosis de obras religiosas. El interior de la Catedral es bastante sobrio también y ya en el interior aprecias que también está sin terminar pues le falta la girola, aunque esta sobriedad y falta de decoración no le quita mérito, sobre todo por sus dimensiones.


Plaza de la Universidad y la Facultad de Derecho


Detrás de la Catedral se encuentra la Plaza de la Universidad con el hermoso edificio de la Facultad de Derecho, un claro ejemplo del barroco civil de la ciudad llamando la atención su fachada de inicios del siglo XVIII. Se cree que el nacimiento de la universidad de esta ciudad fue en 1241 lo que la convertiría en la tercera más antigua de España solo por detrás de Salamanca y Palencia. del edificio gótico poco queda en pie. Y como todo gran lugar tiene su leyenda en la que se dice que si cuentas los leones que rodean su perímetro nunca terminarás los estudios, nosotros ya habíamos terminado los estudios pero no nos animamos a contarlos por si acaso.

Y frente a ella se encuentra la escultura de Miguel de Cervantes, observando el devenir universitario.

Pasaje Gutiérrez

Nuestra siguiente parada fue en el Pasaje de Gutiérrez, un cachito de París en la ciudad. Una singular galería con una cúpula central construida en 1886 al más puro estilo parisino del siglo XIX, destacan las esculturas de Mercurio y las Cuatro Estaciones, es realmente bonito, por la noche nos decidimos a dar otra vuelta por el lugar. Tiene dos accesos desde la calle Fray Luis de León y desde la plaza del Salvador, por la noche la zona está muy animada.


Plaza Mayor


La Plaza Mayor , fue llamada Plaza del Mercado hasta bien entrada la Baja Edad Media, fue el lugar que alojaba mercaderes, oficios varios y los festejos de la ciudad. En 1561 un incendio asoló el centro de la ciudad y con él la plaza. La remodelación fue impulsada por Felipe II con el proyecto de Francisco de Salamanca que la convirtió en lo que hoy conocemos; este modelo de plaza regular cerrada con soportales sería posteriormente la inspiración para la Plaza Mayor de Madrid o la de Salamanca. Aquí se encuentra el edificio del Ayuntamiento de 1908 y la estatua de Pedro Ansúrez, considerado el fundador de la ciudad. Otro lugar de la ciudad de Valladolid lleno de vida y que hay que visitar sí o sí. Aquí hicimos una paradita para reconfortarnos con un café y cañita saboreando el día soleado que teníamos.

Monasterio e Iglesia de San Benito


Este monasterio e Iglesia de San Benito impacta por el tamaño de su pórtico fachada, obre de Rodrigo Gil de Hontañón en el siglo XVI y más asombrados nos quedamos cuando leímos que el siglo XIX dos cuerpos superiores fueron demolidos. No pudimos visitar el interior porque estaba cerrada pero si supimos que aquí se conserva el único escudo tallado en piedra de José I, véase José Bonaparte. Y es que esta iglesia fue durante la Guerra de la Independencia fue cuartel y almacén de municiones de las tropas francesas.

Seguimos deambulando por el centro de la ciudad, por calles coloridas y llenas de vida, visitando la pequeña Iglesia de San Martín en la que Carlos V no quiso bautizar a su hijo, encontrando rincones con mucha personalidad y bastantes comercios locales, de los de toda la vida, hasta que llegó la hora de darnos un descanso para comer. Decidimos hacerlo tapeando para no cargarnos mucho y poder afrontar en la mejor forma las visitas de la tarde, aunque como iban anunciando distintos carteles por la ciudad, median las distancias entre lugares en kilocaloría y no en metros, habíamos consumido unas cuantas calorías para darle una alegría a nuestro cuerpo.


Museo Nacional de Escultura, la gran joya de Valladolid

El Museo Nacional de Escultura es un museo de titularidad estatal ubicado en la ciudad de Valladolid, albergando en su colección el mayor número de obras de madera policromada del mundo, estando ubicado en un edificio del siglo XV declarado Bien de Interés Cultural, hablamos del Colegio de San Gregorio. Antes de entrar nos encontramos, al igual que en la Iglesia de San Pablo, una ornamentación en su fachada que parece un retablo en piedra siendo uno de los edificios del gótico más representativos de España; se desconoce la autoría del proyecto pero se proponen los nombres de Juan Guas y Gil de Siloé.

El interior es también espectacular con un claustro de dos pisos y las salas donde se encuentra la exposición permanente, atesora más de 4000 piezas desde la Edad Media hasta el siglo XX, entre ellas algunas de las mejores obras del Renacimiento y el Barroco español. La visita es muy interesante y si sigues la ruta que propone el museo de las 10 mejores obras no se hace nada pesado. Grandes maestros como Alonso Berruguete, Juan de Juni o Gregorio Fernández hacen este paseo por estas obras de madera policromada con un realismo en algunos casos que sobrecoge. También se encuentran aquí algunos de los pasos que procesionan en la Semana Santa de Valladolid, siendo el objetivo de mi próxima visita a la ciudad.

Además cuenta con un segundo edificio, el Palacio de Villena, enfrente del anterior, donde se realizan las exposiciones temporales y donde se exhibe de forma permanente su famosísimo belén napolitano que es el mayor de España y uno de los más importantes del mundo, con figuras del siglo XVIII expuestas en montajes increíbles cargados de belleza. Imprescindible también su visita.

Y por si esto no fuera poco, el dicho dice que no hay dos sin tres, hay un tercer edificio, el Palacio de Gondomar o la Casa del Sol, unida al Colegio de San Gregorio por los jardines, en la que se exhiben una de las colecciones más valiosas del mundo de copias artísticas procedentes del desaparecido Museo de Reproducciones Artísticas, algunas de incalculable valor ya que los originales desaparecieron y documentan la obra.

Visitamos los tres edificios y hemos de deciros que fue más que interesante. Los sábados por la tarde y domingos la entrada es gratuita aunque no importa pagar los 3 euros de la misma porque lo que ofrece es de valor artístico increíble. Una visita imprescindible si estás en Valladolid.


No os perdáis tampoco la interesante escultura de Chillida que hay en el exterior del museo, justo enfrente de la famosa reja con cadenas del Palacio Pimentel y si queréis saber más de este gran escultor, os dejamos nuestro relato de su museo en el País Vaco: Museo Chillida-Leku (País Vasco). El privilegio de haberlo conocido.

Tras la cena todavía tuvimos ánimo de volver a recorrer la ciudad para verla iluminada y realmente estaba hermosa.


Y si estamos en Valladolid capital un SEGUNDO DÍA, ¿ qué podemos hacer?, opciones hay y muchas. Lo que os contamos ahora es lo que conocimos en una visita anterior a la ciudad, pero en esta ocasión llegábamos a la ciudad en el tren Ave desde Madrid en un trayecto corto y cómodo. Saliendo de la estación del Ave, llamada Campo Grande, ya con nuestro mapa en mano lo primero que nos encontramos es La Plaza de Colón. Aquí el mapa de nuestra segunda ruta por Valladolid.


La Plaza de Colón


Donde se encuentra el monumento al descubrimiento de américa realizado en 1905 por el escultor Antonio Susillo. Desde aquí giramos a la izquierda a nuestra siguiente parada.


Museo Oriental

Se encuentra en el colegio de los Filipinos en el Paseo del mismo nombre, desde que conocimos la existencia de este museo teníamos mucho interés en conocerlo y ahora estábamos ante su puerta. El Museo Oriental de Valladolid esta considerado como la mejor colección de arte oriental de España y de Europa. Y uno no deja de preguntarse cómo nace esta colección y llega a Valladolid; pues allá por el año 1565 Fray Andrés de Urdaneta y otros cuatro agustinos parten hacia Filipinas siendo los primeros evangelizadores de las islas, en 1575 otros tanto parten a China y en 1584 llegan a Japón. Cuentan estos frailes agustinos que durante 400 años su misión fue la de evangelizar oriente, llegaron a estas tierras más de 3000, de los cuales 2.000 saldrían de esta casa de Valladolid.


Así nace este museo que fue fundado en 1759, por el proyecto de Ventura Rodríguez, para conservar las obras y piezas que traían desde oriente. En 1980 se ubica en las instalaciones actuales en las que nos permite conocer el arte oriental desde el siglo II a.C. hasta el siglo XIX. Contiene todo tipo de piezas desde porcelanas, sedas o caligrafía china hasta una gran colección de kimonos o samuráis.

Campo grande


Salimos del Museo Oriental y atravesamos uno de los parques más céntricos y concurridos de la ciudad, lleno de estanques, de pavos reales y alguna ardilla vimos también pero no pudimos detenernos más allá de unas fotografías porque teníamos muchas que ver. Desde aquí llegamos a nuestro siguiente destino que es otro de los lugares más bonitos de Valladolid.


Plaza de Zorrilla


La Plaza de Zorrilla se encuentra al sur del centro histórico junto al Campo Grande con una monumental fuente con más de 400 chorros de agua, aquí encontramos la estatua del insigne autor del Tenorio, José Zorrilla que nació en esta ciudad de Valladolid en 1817. Aquí se encuentra el hermoso edificio de la que fuera la Academia de Artillería.

Pasamos por la Casa de Cervantes, que no visitamos por falta de tiempo, Plaza de España pera llegar a la Plaza Mayor. Desde ésta última haríamos una ruta similar a la descrita más arriba del Centro Histórico pero sin visitar interiores. Después de comer buscamos una de las singularidades de esta ciudad, que no es otra que su playa.


Playa de las Moreras


Pues sí, Valladolid tiene playa, bastante grande y concurrida a pesar de que no hacía calor, junto a un inmenso parque a orillas del rio Pisuerga de nombre Parque de las Moreras. Tiene un enorme paseo junto al río que se puede pasear para ver los distintos puentes que cruzan el río. Aquí nos encontramos un barco hermano de los que navegan por el Mississippe, miramos y salía en unos diez minutos y allá que fuimos para seguir turisteando pero dándole un descanso a nuestros maltrechos pies.


Paseo en el barco La Leyenda del Pisuerga


El barco y su recorrido se hace llamar Leyenda del Pisuerga y es que está inspirado en los barcos del siglo XIX que recorren el mítico río americano desde el siglo XIX. La ruta merece la pena porque vas conociendo los distintos puentes que atraviesan las caudalosas aguas del río y te van contando historias de ellos. Dura aproximadamente una hora y quince minutos y recorre unos 12 kilómetros de ida y vuelta.

Tuvimos que acelerar el paseo porque la salida del Ave se acercaba y estábamos lejillos. Pasamos camino de la estación por la Acera de Recoletos, donde sus edificios recuerdan a la burguesía que vivió en la ciudad en el siglo XIX, aquí también se encuentra la casa, creo recordar que era el número 12, donde nació que nació Miguel Delibes, uno de los grandes escritores del siglo XX.


Dos visitas a la ciudad de Valladolid y dos rutas bien distintas llenas de encanto. Y es que Valladolid bien merece una visita reposada y conocer sus encantos que son muchos como os hemos mostrado en este relato. Nosotros continuaríamos ruta al día siguiente por la provincia que tiene muchísimo que ofrecer, Visitaríamos Matapozuelos con la Giralda de Castilla, Olmedo el pueblo de los siete sietes y su Parque del Mudéjar de Castilla y León y la Villa Romana de Almenara-Puras.


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