Centro histórico de Praia (Lista indicativa UNESCO). Cabo Verde

Praia es la capital de Cabo Verde y con 155.000 habitantes es la ciudad más grande del archipiélago. La ciudad está ubicada al sur de la isla de Santiago y los primeros habitantes se establecieron aquí a principios del siglo XVII. La ciudad es el centro comercial más importante de las islas de Cabo Verde y su puerto principal es una parada importante para los buques de carga. Tiene también aeropuerto internacional que facilita la conexión con los continentes europeo y africano.

En el medio de la ciudad, se encuentra su centro histórico, el origen de la misma, situado en una gran meseta parecida a una fortaleza, de ahí que se le dé el nombre de Plateau (inglés y francés) o Platô (portugués) por lo que en Praia, no hubo una inversión sistemática en la construcción de defensas. Desde Plateau se ofrece una hermosa vista sobre la bahía al tener más de 40 metros de desnivel sobre el resto de la ciudad.

En el centro histórico se pueden encontrar hermosos edificios antiguos coloniales, museos, plazas antiguas y embajadas, además de muchos restaurantes acogedores. Y para apuntillar, aquí, cosa inusual en África, se respeta al peatón y los pasos de cebra.

El centro histórico de Praia al que nos referiremos como Plateau ha sido reconocido por la UNESCO al admitirlo en la Lista Indicativa de Patrimonio de la Humanidad del país, teniendo el siguiente criterio:

 

"La planificación urbana del centro histórico, que se remonta al siglo XIX, refleja los estándares de civilidad, cultura y urbanismo europeos de esa época, ya que los parámetros, el trazado de las calles y avenidas, las plazas y la geometría de los edificios son testimonios de la arquitectura. colonial. Así, el Palacio de la Presidencia de la República, el Ayuntamiento, la Iglesia, el Palacio de la Cultura, el Cuartel de Jaime Mota, el Museo Etnográfico, la Plaza Alexander Albuquerque son el reflejo de los ideales europeos de la Ilustración, con el objetivo de para proporcionar la infraestructura de la ciudad que concuerda con su estado de ciudad / capital de la provincia."

Pues nos tocaba mucho que ver y visitar, pero no podíamos dejar de pararnos a tomar las fotos de las casas de colores casi imposibles y que nos recordaba en cierta manera a las calles del barrio de Pelourinho de Salvador de Bahía en BrasilA continuación, nos dirigimos al centro neurálgico de Plateau, la Praça Alexandre Albuquerque ya que la mayor parte de los edificios coloniales interesantes y los museos, se encuentran alrededor o están cerca de esta plaza.

Es la plaza principal de la ciudad capital de Praia y el punto focal de Plateau, con algunas características agradables como kiosko de música, una fuente, bancos y una cafetería lo que la convierte en un lugar placentero para sentarse o pasear. Recibió su nombre actual en 1876 en honor al gobernador colonial portugués, antes se llamaba Praça de Pelourinho. Está rodeada por varios edificios públicos históricos y casas unifamiliares, algunas de las cuales datan del siglo XIX.


Entre ellos destaca la Igreja Nossa Senhora da Graca (Iglesia Nuestra Señora de Gracia). La parroquia tiene más de 460 años de vida y de historia, siendo una de las iglesias más antiguas de Cabo Verde, aunque el actual templo fue abierto en 1902. Supeditada a ser Pro-Catedral, porque la Catedral todavía está en la Ciudade Vielha en ruinas, no hay un decreto aún para transferir la iglesia.

Se ha convertido en la sede de la diócesis de la isla de Santiago de Cabo Verde por su condición de Pro-catedral para llenar el vacío de la principal Catedral católica destruida. De estilo neoclásico, en su interior destaca su elegante techo, que aún resalta más por el blanco de las paredes.

En otro lado de la plaza se encuentra el Antiguo​ Ayuntamiento de la ciudad, un imponente edificio de tonos ocre y con estilo portugués colonial cuyo interior puede visitarse. Tiene una fachada neóclásica y una torre central cuadrada con reloj.

Justo detrás de la plaza, nos encontramos con el magnífico edificio del Palacio Presidencial, construido a finales del siglo XIX y que fue antigua morada del gobernador portugués de la ex colonia. Actualmente es la residencia oficial del presidente de la república de Cabo Verde. A pesar de no poderse visitar, sí se consigue admirar a cierta distancia.

Desde aquí se pueden obtener hermosas vistas sobre la bahía de la playa de Gamboa y el Ilheu de Santa María un pequeño islote donde antiguamente había una leprosería y que ahora tiene previsto la construcción de un hotel resort y un casino por parte de... ¡Los chinos! Uniendo además con un puente el peñón con la playa.

Al lado del mirador se encuentra el Monumento de Diego Gomes, navegante portugués y descubridor de la isla de Santiago en 1460.

Se puede pasear por encima de las murallas fortificadas de la ciudad (ligeramente abandonadas) donde se observan algunos cañones, torretas y parapetos de la época colonial, muchos de ellos tirados por el suelo.

Si se coge de nuevo la dirección hacia el centro por la calle lateral veremos el antiguo Cuartel Jaime Mota, situado en la parte más alta de Plateau. Un edificio colonial, de pintura amarilla descascarillada por el sol, ventanas y puerta enmarcadas en azul, y con una entrada protegida por cuatro cañones. Construcción neomanuelina realizada en 1872, se amplió y modificó a principios del siglo XX. Después de la independencia, se le asignó el nombre de Jaime Mota, caboverdiano militante independentista que murió en la Guinea Portuguesa.

Siguiendo por la calle, pudimos ver la fachada trasera de la Pro-Catedral y varias edificaciones coloniales, la más cercana a nosotros resultó ser la sede del Museo de Almicar Cabral, el líder independentista por excelencia del país. Pagamos los 200 escudos y después de visitarlo, nos dirigimos nuevamente al corazón de Plateau.

Platô o Plateau es un espacio pequeño pero de gran intensidad ilustre y artística, con influencias coloridas de África y del sur de Europa y donde mejor se puede apreciar su esencia es en la calle peatonal 5 de Julho (conmemorando el día de la Independencia de Cabo Verde). En esta calle precisamente es donde estábamos alojados.

El Museo Etnográfico también se encuentra ubicado en esta calle, es un edificio del siglo XIX, en estilo colonial, que preserva parte de la historia del país. Un lugar para aprender más sobre Cabo Verde y sus gentes. Hicimos una parada para conocerlo, tened en cuenta que los museos son tan pequeños que en 10-15 minutos la vista está finalizada.

Un museo para descubrir la historia de las tradiciones criollas, y descubrir los medios que se utilizaban en el mar y en los campos del archipiélago, así como su antiguo modo de vida.

Y otro lugar de esta calle imperdible es el Mercado de Plateau o mercado de abastos de Praia, donde no pudimos evitar entrar y curiosear, a pesar de que la presencia de blancos deambulando con móvil en mano por los puestos no constituye una presencia cómoda. La gran mayoría de las mujeres que trabajan en los puestos desconfían de turistas, curiosos o fotógrafos ya que tienen una arraigada creencia de que si les haces una foto, en cierto modo les estas robando parte de su alma o es presagio de mala suerte.

Un bullicioso mercado de frutas, verduras, carne y pescado que merece la pena visitar y ver los productos agrícolas de la isla. Damos fe de la limpieza y orden que impera en el lugar, a pesar de los gritos anunciando los productos y del deambular de la gente de un lado a otro. 

Es esta calle peatonal de Praia se encuentran muchos comercios y restaurantes. Está muy concurrida durante el día, sin embargo de noche es mas solitaria, pero muy tranquila y agradable para cenar y dar un paseo nocturno.

 

Y de una calle a otra, fuimos justo a su paralela, la Avenida de Almicar Cabral, la más amplia, la más concurrida, la más comercial, donde hay muchas paradas de autobús y circulan muchos taxis. En definitiva, la Gran Vía de Praia.

El edificio más singular de esta avenida es el Palacio de la Cultura Ildo Lobo​, se trata de una mansión, construida a finales del siglo XIX y restaurado en la década de los 90 y transformado en uno de los primeros espacios de este género en Praia. En honor de la cantante y artista caboverdiana que murió en 2004, el Palacio de la Cultura fue renombrado como Palacio de la Cultura Ildo Lobo.

En el palacio se imparten toda clase de actividades artísticas y hay salas de exposiciones que apoyan a los artistas locales. Pero el edificio en si, también es una exposición, ya que tiene un patio de gran belleza, unas vistas impresionantes a la ciudad y en el bar un café, bueno, bonito y barato. Si pasáis por allí no dejéis de tomaros un café con un pastel y hacer un receso en tan bonito edificio.

Nos habíamos "pateado" gran parte de Plateau, pero no podíamos dejar de conocer uno de los mercados más emblemáticos de Cabo Verde, el mercado de Sucupira, así que nos dirigimos hacia él orientados por los locales a los que preguntábamos cómo llegar. En el camino nos encontramos con la Igreja do Nazareno. Una iglesia moderna situada frente a la embajada de EEUU totalmente ecléctica.

A continuación una plaza antigua y construida en la época colonial, la Praca Domingos Ramos, donde se encuentra el mayor Liceo de Cabo Verde, un instituto o escuela secundaria llamado Liceu do Palmarejo.

Y desde aquí ya pudimos bajar la cuesta que nos llevaría al famoso mercado Sucupira, un mercado africano colorista y concurrido. Aquí se puede ver a la autentica gente de Cabo Verde en el frenesí de la compra-venta diaria, a grito vivo ofrecen los mejores productos. Mercado alegre y colorista en Praia, que merece la pena visitar por el ambiente, el tipismo, los artículos en venta y... sus gentes.

Este mercado tiene todo dentro. Es muy grande e incluso puede intimidar al extranjero inexperto, ya que es bastante difícil encontrar salidas al exterior. No son demasiado insistentes, pero sobre todo las mujeres invitan al interior en sus tiendas para echar un vistazo. Si os gustan las batas africanas allí os pueden confeccionar uno a medida con las telas que elijas en el mismo día.

El mercado de Sucupira es un verdadero laberinto donde se puede encontrar cualquier tipo de productos: comida, especias, ropa, artículos electrónicos y también gallinas, pájaros e incluso cerdos.

No sin dificultades conseguimos salir del recinto de Sucupira y fuimos en dirección de la parada del autobús para volver a Plateau, la cuesta era lo suficientemente empinada como para gastarnos los 42 CVE que vale el billete y subirla cómodamente y sin esfuerzo. Desde la parada observamos el devenir de la gente que vivía y trabajaba en la parte baja de la ciudad. 

Nos paramos en la Avenida Almilcar Cabral, cerca de donde se encuentran varios restaurantes, pues ya era hora de comer y fuimos a elegir uno de ellos.

Una vez reposada la comida, volvimos a poner nuestras piernas en marcha y lo hicimos en la dirección contraria de la que veníamos. Volveríamos a bajar a la ciudad baja, pero esta vez en dirección a la playa de Gamboa.

Habíamos visto (y preguntado) que para acceder al Museo de Arqueología y al Archivo Nacional, había que bajar por unas escaleras, así que cuando las vimos, empezamos a bajar por ellas e hicimos unas cuantas fotos porque nos llamó la atención el colorido del que estaban pintadas.

Después de dar muchas vueltas encontramos el Museo Arqueológico en un solar casi abandonados. Tenemos que decir que es lo que menos nos gustó de Praia, parece mentira que una capital de Estado tenga un museo en unas instalaciones como las que vimos, que parecen más parte de una cárcel que un recinto cultural. Y el caso es que la zona tiene muchas posibilidades, porque hay un buen número de edificaciones coloniales abandonadas, de cierto valor histórico, que con una buena reforma urbanística y de restauración le darían otro aspecto a la zona, pudiéndose crear un buen recinto cultural. 

No había nadie en la puerta, hasta que la funcionaria que había dentro se dio cuenta de nuestra presencia y nos vendió la entrada (100 CVE) indicándonos de mala gana, (fue nuestra impresión) cual era la sala (sola hay una) a la que debíamos acceder.

Una sala extremadamente austera, sin apenas piezas que le hicieran ser merecedora de catalogar aquello como museo. El contenido es exclusivamente de restos de barcos naufragados en las aguas de Cabo Verde, sin apenas explicaciones, ni fotos de como se hallaron. Un museo, que al menos por ahora, no vale la pena visitar.

Una vez visitado el citado museo, fuimos a buscar la parada del bus para volver a subir a Plateau, se encontraba enfrente del Archivo Nacional de Cabo Verde, que si está enclavado en un edificio histórico, el antiguo edificio de aduanas construido en 1878. Su función es la de conservar la documentación referente a la historia y la cultura de este país. 

Con esta visita acabó nuestro recorrido a la capital de Cabo Verde, tomamos el autobús y nos fuimos al hotel a descansar de la caminata del día, esperando que llegase la hora de cenar. Y para hacerlo os recomendamos un sitio: El quintal de la música, que no solo es un local visitado por turistas, sino de lugareños a los que le gusta la música tradicional. Está situado en la Avenida Almilcar Barca 70A.

Un lugar agradable, con buenos precios y que además ofrece recitales y actuaciones que amenizan las cenas todos los días excepto los domingos. Eso sí, no os olvidéis de reservar. Es la mejor manera de comenzar la noche en Praia.

 

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