Monasterios de San Millán de Yuso y Suso (Unesco): Cuna del Castellano. La Rioja (España)

Los Monasterios de San Millán de Yuso y Suso están situados en el pequeño pueblo de San Millán de la Cogolla en las estribaciones de la Sierra de la Demanda, a unos 700 metros de altitud. Y aunque el Camino de Santiago no pasa por aquí. si son muchos los peregrinos que se desplazaban hasta acá para luego retomar la ruta jacobea. Esto nos demuestra la importancia cultural y religiosa que esta pequeña localidad ha tenido a lo largo de la historia con el Monasterio de Suso (el de arriba que es lo que significa Suso en latín) y el Monasterio de San Millán de Yuso (el de abajo que es también lo que significa Yuso en latín). Antes de continuar os recomendamos que leáis estos dos relatos que hablan del Camino de Santiago a su paso por La Rioja: Logroño en 11 visitasLa Rioja y el Camino de Santiago francés (Unesco).

Los Monasterios de San Millán de Yuso y Suso fueron declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en el año 1997, el comité consideró que: "los Monasterios de Suso e Yuso en San Millán de la Cogolla son un testimonio excepcional de la introducción y la supervivencia continua del monacato cristiano, desde el siglo VI hasta nuestros días. La propiedad también tiene una importancia asociativa sobresaliente como el lugar de nacimiento de la moderna lengua española escrita y hablada".

CÓMO VISITAR LOS MONASTERIOS DE YUSO Y DE SUSO

 

Desde nuestra visita anterior a la zona, hace ya unos cuantos años, las cosas han cambiado mucho. Os vamos a explicar algunas consideraciones que tenéis que tener en cuenta antes de visitar estos dos monasterios.

 

El centro de recepción de visitantes se encuentra junto al Monasterio de Yuso donde hay un aparcamiento gratuito para dejar el coche y también cuenta con un bar y restaurante donde sirven comidas. 

 

No se puede acceder al Monasterio de Suso con vehículos privados y es necesario usar un BUS oficial que sale desde el aparcamiento que hay junto a la central de reservas en los horarios que estén establecidos. También se pueden subir caminando los casi 2 kilómetros que separan ambos monasterios pero que no te darán derecho a visitarlo si no tienes reserva y has pagado tu entrada.

 

Las visitas en ambos monasterios son guiadas, con lo que hay que comprar entrada independiente para cada uno de ellos, pero atentos porque hay dos oficinas, una para Yuso y otra para Suso. Aquí tendrás que dirigirte para recoger tu entrada que previamente se habrá reservado en la CENTRAL DE RESERVAS a través del Tfno.: +34 941 373 082 para el Monasterio de SUSO y en el de Yuso si el grupo es menor de 20 personas no es necesario reservar. Pero el consejo es que como es absolutamente necesario reservar día y hora en Suso lo hagáis también para YUSO. La visita guiada está incluida en el precio de la entrada

 

La oficina para gestionar la entrada a YUSO está en el edificio de Recepción de Visitantes junto al aparcamiento y la oficina de SUSO se encuentra en la planta del mismo edificio. Porque ya hemos dicho que la gestión de visitas de cada monasterio es independiente.

Aunque parece lioso es bastante fácil y os dejamos un plano que hemos sacado de la web oficial de los dos monasterios y que clarifica la ubicación de las oficinas. Os podéis descargar en la web un folleto magnífico de estos dos lugares Patrimonio de la Humanidad que os situarán en la historia de ambos lugares. Muy recomendable hacerlo.

NUESTRA VISITA A LOS MONASTERIOS DE YUSO Y SUSO

 

Llegamos a San Millán de la Cogolla sobre las tres de la tarde desde Logroño tras recorrer los 43 kilómetros que los separan. Lo tuvimos muy fácil porque esta visita la ofrecía el congreso que estábamos realizando en la última tarde, por lo que tan solo nos dedicamos a disfrutarla.

 

Monasterio de Suso

 

La comunidad monástica fundada por San Millán, que dicen vivió 101 años, se estableció a mediados del siglo VI en las cuevas de la zona que ocupa hoy el Monasterio de Suso y rápidamente se convirtió en un lugar de peregrinación. Pronto este lugar empezó a ampliarse, primero fue un cenobio y luego se convirtió en monasterio, observándose a día de hoy la diferencia de estilos arquitectónicos, desde su fundación hasta el siglo X: visigodo, mozárabe y románico.

Subimos en el bus del centro de visitantes y nos dejaron a unos doscientos metros de la entrada. El paisaje en esta zona elevada es espectacular a pesar de que estuvimos en pleno otoño. Accedemos al monasterio por una galería porticada o "portaello" que contiene los sepulcros de los siete Infantes de Lara  y de tres reinas navarras.

Desde aquí accedimos al interior por un hermoso arco mozárabe con capiteles de alabastro decorados con motivos vegetales y geométricos; estando en la parte del monasterio mozárabe con tres grandes arcos de herradura, al fondo observamos el resto de la primitiva construcción visigótica, así como el Cenotafio de San Millán del siglo XII, en una cueva donde reposaron los restos del santo hasta 1076 que fueron trasladados hasta el Monasterio de Yuso. Más adelante os contaremos la leyenda de este traslado.

El cenotafio es de estilo visigodo construido con alabastro negro y decorada con la escultura del santo yacente, la visita de este sepulcro es uno de los motivos por los que los peregrinos se desvían del camino. 

Si Suso fue conocido mundialmente como centro político, religioso y de peregrinación en la Edad Media, además fue un monasterio mundialmente conocido por su importancia cultural debido a los manuscritos que salieron de su escritorio, obras como el Códice Emilianense de los Concilios del siglo X escrito en letra visigoda o una copia del Apocalipsis del Beato de Liébana del siglo VIII, le hace ser uno de los principales escritorios de España. Y es aquí, donde surge la primera manifestación escrita del castellano (también del vasco), de la cual se deriva uno de los idiomas más hablados en el mundo de hoy, hablamos de las Glosas Emilianenses. 

Las Glosas Emilianenses son unas anotaciones en un texto en latín escritas en el siglo XI en latín, vasco y romance para resolver problemas de comprensión del texto. Se encuentran actualmente en la Real Academia de la Historia. En la actualidad el Monasterio de Suso permanece bajo la custodia del Ministerio de Cultura. Terminada la visita, bajamos a Yuso, deleitándonos con el paisaje que nos rodeaba.

 

Monasterio de San Millán de Yuso

 

El Monasterio de San Millán de Yuso se empezó a construir en el siglo XI ya que el de Suso se había quedado pequeño, pero no sería hasta el siglo XVI cuando la comunidad abandona el Monasterio de Suso y se traslada definitivamente a este monasterio. Pero la leyenda cuenta que el origen de la construcción del monasterio está en la orden que dio el rey García, el de Nájera, para trasladar los restos del santo desde San Millán  al monasterio de Santa María La Real de Nájera en 1076 pero los bueyes que tiraban de la carreta se pararon en seco en el valle y no se movieron; esto se interpretó como que San Millán no quería abandonar el lugar y levantaron un nuevo monasterio. Y aquí permanece desde hace más de nueve siglos.

Impresiona por sus grandiosas dimensiones y lo que vemos hoy es una construcción renacentista y barroca tras varias modificaciones entre los siglos XVI al XVIII realizadas por monjes benedictinos que estuvieron desde el siglo X en el monasterio de arriba, siendo uno de los abades más conocidos Santo Domingo de Silos y donde también fue monje Gonzalo de Berceo. Estos monjes se mantuvieron en Yuso hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX. Guarda grandes tesoros entre sus paredes y hoy sigue viviendo una próspera comunidad de monjes Agustinos Recoletos.

Esperando nuestra visita al interior de este imponente edificio dimos un paseo por su perímetro exterior, donde contemplamos la puerta del siglo XVII que da acceso al lugar, el claustro, la hospedería en la que no nos hubiera importado pasar una noche y la Puerta de la iglesia que es una de las construcciones más antiguas del edificio de 1504. 

Una vez llegó nuestro turno, subimos unas cuantas escaleras guiados por un monje para llegar a una de las joyas del Monasterio, su Biblioteca y Archivo, que están consideradas como una de las mejores de España. No sabemos si en una visita normal se accede a ella, pero nosotros estábamos asistiendo a un congreso nacional de bibliotecas y era una parte fundamental del recorrido. La biblioteca se conserva tal y como fue amueblada en el siglo XVIII, con un conjunto de estantes y armarios policromados que guardan una colección de más de 13.000 ejemplares  con gran número de ejemplares raros. Como curiosidad sabed que la biblioteca no tiene luz eléctrica para evitar incendios y tan solo tiene una mesa de trabajo al lado de una ventana. 

El bibliotecario con sus manos enfundadas con unos guantes de algodón blanco y con una delicadeza extrema nos llevó al pasillo, eran más de las 5 de la tarde y no había luz, para enseñarnos algunas de estas joyas que guarda el monasterio. 

Desde aquí continuamos la visita, ya acompañados de una guía, para ver una serie de pinturas de la vida de San Millán que narró Gonzalo de Berceo y conocimos la sala donde se encuentran una colección de Cantorales de gran tamaño, pesando algunos más de 50 kilogramos. 

Continuamos con la sala que guarda algunas reliquias de San Millán, entre ellas una arca de plata con marfiles románicos, procedentes del original del siglo XI. Recorrimos la iglesia y el Salón del trono de forma rápida porque el tiempo se nos echaba encima y venía otro grupo detrás de nosotros.

Finalizada la visita y tras un café calentito, llegó la hora de coger nuestro bus y volver hasta Logroño. Una visita que nos volvió a encantar tras muchos años desde nuestra primera visita.

 

 

 

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