Monasterio Cisterciense de La Santa Espina. Valladolid (España)

Habíamos dejado atrás en pueblo de San Cebrián de Mazote donde habíamos visitado la bella iglesia de San Cipriano, os lo hemos contado en Iglesias mozárabes en Valladolid (Castilla y León). Lista indicativa UNESCO y nuestro siguiente destino sería el Monasterio Cisterciense de la Santa Espina, con una larga y singular historia entre sus muros. Enclavado en los Montes Torozos en un espacio natural espectacular entre encinas y quejigos, Fue mandado construir por Doña Sancha de Castilla,hermana de Alfonso VII, en el siglo XII para que alojara una espina de la corona de Cristo que le había regalado el rey francés Luis el Joven; en este mismo año llegaron los primeros monjes cisterciense para ocuparse del lugar permaneciendo en él hasta el siglo XIX en el que abandonan el monasterio tras la desamortización de Mendizábal. Este hecho es el que da nombre al monasterio: Real Monasterio de Santa María de La Santa Espina. 

 

Lo primero que avistamos desde la carretera fueron las imponentes torres del edificio, siglo XVII, que se atribuyen a los discípulos de Ventura Rodríguez. Aparcamos el coche y comprobamos que era mucho más grande que lo que esperábamos y que estaba abierto, pues según ponía en su web los viernes tan solo abría por la mañana. Aquí os dejamos la web del Monasterio de a Santa Espina donde encontraréis horarios, precios y otros datos de interés. 

 

Una vez atravesada la imponente puerta de monasterio (fotografía superior), que más parece un gran arco del triunfo, contemplamos la hermosa fachada y las torres de la iglesia que data del siglo XVII, aunque ésta sería lo último que visitaríamos accediendo desde el monasterio. Este Monasterio está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde el año 1931.

Tras contemplar la belleza del precioso patio y del exterior de la iglesia, nos adentramos en el monasterio donde nos confirman que está abierto y nos invitan a pasar al claustro donde debemos esperar al hermano que nos hará la visita. Nos impresiona el tamaño de estos claustros, son dos. Uno de planta cuadrada con arcos de medio punto en su planta baja y balcones cuadrados en la superior, fue construido en el siglo XVIII. 

Apareció nuestro guía con un libro en las manos y nos fuimos a la parte más antigua del claustro, siglo XIII, en la cual se conservan algunos sepulcros y donde se encuentra la sala capitular con una sencillez y belleza propias del Cister, vemos la sacristía y la biblioteca. 

Aquí, nuestro simpático y amable guía, nos cuenta un poco más de la historia del Monasterio de la Espina y nos enseña el libro de la que según él fue la mejor benefactora del lugar. Tras la desamortización de Mendizabal, el monasterio pasa al estado y sale a subasta en 1837 y es adquirido Manuel Cantero que se lo cede a su abogado en 1865 y fue la viuda de este, doña Susana de Montes y Bayón, quien decidió reformar el antiguo monasterio y fundar un asilo para niños huérfanos y una escuela, que empezó a funcionar en 1888. Para regentar la nueva escuela eligió a los Hermanos de Lasalle que hoy siguen en el monasterio. Dotó a esta fundación de dinero e incluso la reina regente María Cristina, madre de Alfonso XIII, le concede el título de Condesa de la Santa Espina. Pero estas escuelas agrarias hoy continúan con más de 125 años de historia y hoy el Monasterio de la Espina pervive con una escuela de formación profesional de agricultura y ganadería dependiente de la Junta de Castilla y León.

 

Por fin accedimos a la iglesia que una de las joyas de este monasterio; su origen es del siglo XIII, conservándose muy poco. El cuerpo de la misma es del siglo XVI y su imponente fachada, como ya dijimos más arriba, es del siglo XVIII atribuida a discípulos de Ventura Rodríguez. Impresiona la sobriedad de su construcción y la grandiosidad de tamaño, que es difícil imaginar en un paraje aislado en los Montes Torozos. El altar mayor tiene un bello retablo de madera policromada procedente de otro monasterio  que sustituyó a uno alabastro atribuido a Berruguete y destruido durante las guerras napoleónicas.
I

En una capilla lateral llegamos al lugar donde se conserva y expone la reliquia de la Santa Espina. El hermano nos dejó contemplarla con tranquilidad. De hecho el monasterio en sus orígenes se llamó San Pedro de Espina. 

Finalizábamos aquí nuestra visita y nos acompañó el hermano hasta la salida no sin antes querernos vender algún libro de la historia de la fundadora y del propio monasterio. Como no se cobra entrada, nos dijo que podíamos dejar la voluntad como ayuda al mantenimiento del lugar. Sorprendente visita al Monasterio de la Santa Espina con siglos de ajetreada vida.

 

 

 

Please reload

NOS HARÍA MUCHA ILUSIÓN QUE NOS DEJARAS UN COMENTARIO

ENTRADAS RELACIONADAS

Please reload

SUCRÍBETE A NUESTRO BLOG

ESCRÍBENOS AL SIGUIENTE E-MAIL:

  • Icono para Facebook
  • Icono para twitter
  • Icono para Instagram
  • Icono para RRSS