Tashkent, la "curiosa" capital de Uzbekistán

TASHKENT EN UN DÍA, QUE VER Y QUE HACER

 

Tashkent con más de dos millones habitantes es la capital de Uzbekistán, la mayor ciudad de la Asia Central, uno de los centros económicos, científico y cultural más grandes de Asia Central.

 

Está situada en la parte oriental del país, muy cerca de de las fronteras con Kazajastán, Kitguistán y Tayikistán, por lo que es una de las principales puertas de entrada al país y cuenta con el aeropuerto internacional.

 

Tashkent significa “Ciudad de Piedra”, Kent es ciudad y tash es piedra. Ha tenido diferentes el nombres: Ming Uruk en los primeros asentamientos en el siglo II a. de C; Choch, la llamaron los invasores islámicos en el año 751; Binkent  fue llamada por los persas Sasánidas  y Toshkent un siglo más tarde el nombre que le dieron los persas de la dinastía Karajánida. En el siglo XI se la nombra por primera vez «Tashkent» y fue destruida por los ejércitos mongoles de Gengis kan. Timur erigió aquí una fortaleza poderosa muy poderosa, siglo XIV de la que no quedan restos.

 

Tashkent fue segunda mayor ciudad después de Bukhara y Alejandro II la nombró capital de la provincia rusa de Turkestán. Destacó por las empresas artesanales: Hilanderías, fabricación de materia de seda, artesanías artísticas, artesanía de herreros, bordados, etc.

 

En 1966 sufrió un terrible terremoto que destruyó una parte importante de la ciudad y comenzó su reconstrucción al estilo de la típica ciudad Soviética con anchas avenidas, plazas inmensas, parques, etc. y así llega a nuestros días. Destaca esta ciudad por su limpieza.

 

Después de la independencia de la URSS, Tashkent fue nombrada la capital de la nueva República.

Llegamos a esta ciudad sobre las siete de la mañana procedentes de Estambul y tras dos horas largas de burocracia en el aeropuerto, (tres funcionarios para todo el avión) llegamos a nuestro hotel. Se trataba del Windham, un hotel de cuatro estrellas situado en el centro de la ciudad y bastante cómodo. Tras un breve y merecido descanso, comenzamos la ruta por esta ciudad en la que teníamos pocas expectativas pero que nos agradó mucho más de lo que pensábamos.

El MUSEO DE ARTES APLICADAS fue nuestra primera visita en Tashkent. El precio, creemos recordar era de 3000 soms (0,50€) y pagamos 6000 soms (1€) por el derecho de hacer fotografías (algo que se fue repitiendo en nuestras visitas en el país). El museo está ubicado en una mansión de los años 30, que fue residencia de un embajador ruso. Se accede a través de un precioso patio y ya comienza toda una lección de arte uzbeco.

Accedimos primero a lo que eran unas estancias bellamente decoradas con azulejos y pinturas, las paredes con hornacinas para exponer utensilios y una fuente en el centro de la sala que no estaba en uso. Los techos y las columnas un puro arabesco, esta artesanía recibe el nombre de ghanhc.

Nos contó Dill, nuestro guía, que la casa tenía una leyenda que explicaba su construcción. Un noble se enamoró de la hija de un arquitecto pero ella no se quería casar con él; el padre fue a hablar con el noble para evitar este matrimonio y le dijo que quería a cambio de no casarse. El noble le respondió que lo sorprendiera y que tal vez entonces renunciaría al matrimonio; el arquitecto construyó estos aposentos y evitó de desdicha de su joven hija.  

En él se exponen bordados de seda sobre tejidos de algodón y que son muy característicos de Asia Central, alfombras de las distintas regiones o ciudades de Uzbekistán, en la que los colores se asocian a distintas ciudades; en Bujara los colores morados y en Samarcanda los rojos.

Nos llamaron mucho la atención los famosos doppy o gorros uzbecos, muy usados por los hombres y que vimos, sobre todo en los mercados.

También se exponen cerámicas y artesanías de madera junto a los tradicionales cuchillos.

Muy interesante es la colección de instrumentos musicales tradicionales, karnay instrumento de viento, surnay que es una flauta, doira parecida a una pandereta, dombra con forma de pera y dos cuerdas, etc.

 

LA PLAZA DE LA INDEPENDENCIA de Tashkent es un símbolo de la ciudad, donde se organizan los festejos populares durante las fiestas nacionales, y es el lugar favorito de los ciudadanos  que pasean entre las  fuentes y los jardines, eso si, muy vigilado con guardias en las puertas y en diferentes zonas del parque.

 

Destaca la puerta compuesta de dieciséis  columnas  de mármol blanco, se unen por un arco de metal de color de plata, está coronada por las figuras de cigüeñas o garzas, que simbolizan la paz y la tranquilidad en el país. Aunque en realidad, se dice que fue un capricho de Karimov (anterior Jefe de Estado) por que esas figuras le daban suerte. En todo caso nos parecieron de belleza un poco dudosa.

El Monumento de la Independencia de 1991, que representa la soberanía del joven país y es un obelisco de granito sobre que yace el globo terrestre con la representación ampliada de Uzbekistán grabada sobre él, y simboliza el deseo del estado independiente de ser un miembro de pleno derecho de la comunidad mundial.

 

El monumento de la Madre ­Patria es­ la figura de una mujer con un niño en las manos. La mujer simboliza a la patria y el niño ­ el  futuro del joven Estado.. Para este monumento, se aprovecho el pedestal que anteriormente tenía una figura de Stalin.

En esta Plaza también se encuentra el Monumento a los Caídos de Uzbekistán, cuya entrada imita las construcciones antiguas en madera y están inscritos en placas de bronce los nombres de los fallecidos en las 2ª Guerra Mundial.

También nos encontramos la llama eterna y el monumento a la Madre Doliente, en el cual siempre se encuentran depositadas flores y la llama eterna recuerda a los soldados uzbecos que murieron en la segunda Guerra Mundial. 

 

El MEMORIAL AL TERREMOTO de 1966, se construyó en el décimo aniversario de este terremoto en el que quedó destruida una parte importante de la ciudad. Su estilo es totalmente soviético y se ha inmortalizado hasta la fisura de la tierra y las escenas del esfuerzo de las gentes ante tanta destrucción.

Antes de comer probamos el metro de Tashkent que es uno de los más hermosos de Asia, se construyó a imagen y semejanza de la URSS. La construcción del metro en Tashkent comenzó en 1972, y la primera línea del metro era abierta en 1977 en el honor del aniversario de los sesenta años de la URSS.

 

Estas tres líneas unen los barrios residenciales y las zonas industriales con el centro de la ciudad. Hoy el metro Tashkent tiene 29 estaciones, algunas con decoración de mármol y granito. No os podemos poner ninguna fotografía de las estaciones que vimos porque está terminantemente prohibido hacerlas; además de que hay varios policías.

 

Lo que sí fotografiamos fueron las fichas que se compran para acceder al mismo. Es un medio de transporte limpio y muy barato (0,20€) para moverse por esta ciudad que es enorme.

 

Para acceder al metro, hay también policía que revisa los bolsos y pasa por ellos unos detectores. Imprescindible llevar el pasaporte y el visado.

Paramos también en el que puede ser el kilómetro 0 de la ciudad, la plaza de Amir Timur donde espantosas estructuras de hormigón de la época soviética todavía perduran como el hotel Uzbekistán. Desde esta plaza salen los autobuses turísticos que por poco más de 3€ recorren los puntos de interés de la ciudad con narraciones en 6 idiomas, entre ellos el español.

A partir de allí, nos dirigimos al Barrio Antiguo de Tashkent, es muy pequeño y poco visitado, pero en él se encuentran algunas pequeñas joyas que no deben dejar de visitarse si se pasa por esta ciudad, a nosotros fue lo que más nos gustó.

 

Lo más destacado de esta zona, al noroeste del bazar Chorsu del que hablaremos después, es la PLAZA KHAST IMOM, un gran complejo de varios edificios: madrasas, mezquitas y mausoleos, que se restauraron a finales del 2010 y que os contamos a continuación.

Lo primero  que nos encontramos fue el nuevo edificio de la mezquita HAZRAT IMAM, que terminó su construcción en 2007. La estructura de la mezquita se compone de la propia mezquita, y dos minaretes de más de cincuenta metros, cuya arquitectura mantiene el estilo del siglo XVI. La entrada de la mezquita está decorada con unas espléndidas columnas de madera, que representan a diversas escuelas de tallado en madera de Uzbekistán. Ésta no se puede visitar.

En la parte trasera y frente a la madrasa de Barak-­Khan, se encuentra la antigua MADRASA MUYI MUBORAK, del siglo XVI en la que dicen que sus muros guardan un pelo de Mahoma. 

En la actualidad la madrasa es conocida como la BIBLIOTECA, un museo especialmente construido para contener una amplia colección de manuscritos orientales, donde la joya es la famosa reliquia musulmana ­del Corán del califa Osman o Uthman, escrito en el siglo VII y considerado la fuente originaria del libro sagrado.

El manuscrito que consta de 353 hojas de pergamino de gran tamaño con el texto original del Corán; durante siglos se mantuvo como el tesoro de los Califas, en ciudades como Medina, Damasco y Bagdad. Desde Bagdad en la época de Tamerlán el libro sagrado del Corán fue a Uzbekistán. Junto a la mezquita se encuentran varios mausoleos, algunos anteriores a la construcción de esta y se desconoce quien se encuentra en ellos.

MADRASA BARAK-­KHAN se construyó en el siglo XVI, por orden del gobernador de Tashkent nieto de Ulugbek y se terminó en 1532. Es un edificio bellísimo coronado por cúpulas color turquesa, hasta 2007 aquí se encontraba la administración espiritual de los musulmanes de Asia Central. Hoy las antiguas celdas de los estudiantes son ocupadas por artesanos a los que se les "obliga" a mantener y conservar los espacios a cambio de darles licencia para vender. Esto ocurre en todos los monumentos turísticos del país.

Nuestra siguiente visita fue el BAZAR CHORSU que se encuentra en el corazón de la antigua ciudad de Tashkent. Su nombre significa “cuatro caminos” o “cuatro arroyos” porque se encuentra en la intersección de cuatro calles comerciales. Ya se conocía en la Edad Media y tuvo mucha importancia en las rutas comerciales de la Gran Ruta de la Seda. Se encuentra en el corazón del conjunto histórico y arquitectónico de la ciudad que data de los siglos XVI-XVIII, juntoa la la Madrasa de Kukeldash y la mezquita Juma.

Las mercancías en bazar Chorsu están distribuidas bajo los grandes pabellones cubiertos, la mayor parte de los cuales está coronada con cúpulas azules de tipo oriental. En el centro se encuentra la cúpula principal, que es la más grande.

En este bazar se respira la esencia tradicional del pueblo uzbeko y es toda una experiencia para los sentidos, te encuentras frutos secos, especias, hornos de pan, carne, verduras y pescado, aunque este último lo cierran en los meses de más calor para evitar los malos olores.

También encuentras calles con ropas de todo tipo, desde europeas hasta nacionales, donde se venden bordados y los famosos casquetes uzbecos; muy interesante es la zona dedicada a la artesanía. Este lugar es el adecuado para perderse durante horas en la ciudad de Tashkent.

La forma de llegar a él es en metro y bajarse en la estación del mismo nombre “Chorsu”, las dos salidas te llevan directamente al bullicioso bazar. Imperdible visita y entretenimiento asegurado.

 

LA MADRASA KUKELDASH es la más grande y uno de los monumentos más antiguos de Tashkent. Se encuentra en el centro histórico de la ciudad ­ al lado de la plaza Chorsu.

La madrasa de Kukeldash fue construida en el siglo XVI (1570), durante el reinado de la dinastía Sheibanida. La madrasa de Kukeldash era centro de enseñanza y hoy sigue siéndolo. Hay en la actualidad 100 estudiantes y 24 profesores. Este bello e imponente conjunto presidía desde su construcción la antigua Plaza de Registán de Tashkent, de la que hoy no queda nada.

 

La MEZQUITA JUMA, la vimos a lo lejos desde la Madrasa Kukeldash. Se empezó a construir en el siglo IX y es una de las más antiguas del país.

A estas horas de la tarde estábamos un poco cansados pero nos quedaba visitar el GRAN TEATRO DEL BALLET Y LA ÓPERA NAVOIY. El edificio es espectacular por su tamaño en su exterior y en el interior también, decorado al estilo nacional. El arquitecto fue Alexey Shusev, que también lo fue del Mausoleo de Plaza Roja de Moscú. Se empezó a construir en 1939 pero no se terminó hasta 1945, tras la segunda Guerra Mundial.

En el que veríamos un ballet, creemos recordar que se trataba de la obra Tomaris. Butacas cómodas y una representación de calidad pésima, aunque con impecables decorados, hizo que nos lo tomáramos como un descanso del viaje y del largo día visitando la ciudad. 

Y tras una cena en un Restaurante uzbeko-libanés, llamado 1991 y del que no hicimos fotografías, nos tocaba descansar pues llevábamos casi cuarenta horas sin pasar por la cama. Nuestro primer contacto con Uzbekistán nos había gustado mucho, Tashkent es una ciudad curiosa en la que sobreviven fragmentos de su larga historia, la ciudad más limpia visitada en nuestra vida viajera, aunque forzada a serlo, eso sí. Una ciudad anodina o excitante en función del barrio en el que te muevas. Seria y alegre. Triste y jubilosa. Todo tipo de sensaciones en una ciudad a la que bien merece dedicarle, al menos, un día.

 

 

 

 

 

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