Valladolid, la perla de Oriente. Canadá-México, verano 2016 (8)

Era 23 de julio y acababa nuestra estancia en Cancún, los días habían pasado muy rápido y atrás quedaban un montón de buenos momentos pero el viaje seguía y estábamos impacientes por todo los que nos quedaba por conocer todavía.


Desayunamos tempranito, hicimos la salida del hotel y por 200 pesos (10€) un taxi nos llevó a la estación de autobuses ADO para ir a Valladolid, ciudad conocida como "La perla de oriente". Antes de continuar deciros que en Cancún, el listado de precios de los taxis está puesto en la recepción de los hoteles, con lo cual no se puede regatear. En cuanto a los buses, ADO es una de las compañías más grandes de Yucatán y la que tiene más rutas y amplitud de horarios, así como diferentes categorías de buses. Tenéis más datos pinchando aquí (Canadá-México, verano 2016.Introducción)


Nos etiquetaron nuestras maletas y nos dieron el resguardo, igual que en los aeropuertos, además las estaciones son muy seguras y no puedes acceder a los andenes hasta que el bus está allí. El autobús salió en hora y en menos de dos horas estábamos en la ciudad de Valladolid, en el estado de Yucatán.

QUE VER Y QUE HACER EN VALLADOLID

La colonial Valladolid es una de las ciudades más grande y la segunda más antigua del estado de Yucatán. Fue fundada en 1543, tan solo un año después de Mérida, por Francisco de Montejo, y antiguamente estaba habitada por los mayas. A la llegada de los españoles, los terrenos fueron divididos en encomiendas y se puso la ciudad bajo la advocación de la Virgen de los Remedios y el patronazgo de San Servacio.


Debido a la belleza colonial del lugar y a su ubicación geográfica recibe el sobrenombre  de “La Perla de Oriente” o de la “Capital del Oriente Maya”. Ahora también tiene la categoría de "Pueblo Mágico", que otorga el gobierno mexicano.

Sobre las 10,30 de la mañana llegábamos a la estación de autobuses que está en pleno centro, en la calle 39. Cuando salimos a la calle nos dimos cuenta que este lugar nos iba a gustar y mucho. Se veía una ciudad viva, llena de colores, de gente, de comercios todo entremezclado con olores a comida.

A unos 300 metros o dos cuadras de la estación, en la misma calle 39, estaba nuestro hotel. El hotel Mesón del Marqués se encuentro ubicado en una antigua casona del siglo XVII, entramos por la calle 39 y nos topamos con un patio precioso que hacía las veces de restaurante, atravesamos el patio con la piscina y llegamos a la recepción, también se podía acceder por la calle 37; como era temprano no nos dieron la habitación y dejamos las  maletas en recepción.  

Teníamos ganas de explorar la ciudad  y   con un mini-mapa que nos dieron empezamos a ello. Os contaremos lo que vimos nosotros, aunque en un lugar "mágico" como este habrá muchos más rincones por descubrir. Frente al hotel nos encontrábamos el primero.

 

LA PLAZA Y EL PARQUE DE FRANCISCO CANTÓN ROSADO

Constituyen el centro neurálgico de la ciudad. Esta plaza ocupa el área cuadrada de un antigua pirámide maya que se demolió y con sus piedras se construyó la iglesia.

 

Esta gran explanada fue conocida como Plaza de Armas. El enverjado del parque fue inaugurado en el año de 1900 durante el gobierno del General Francisco Cantón Rosado y se le da su nombre a la zona.

La fuente de "La Mestiza" ubicada en el centro del parque es un homenaje a la mujer yucateca producto de la fusión de la cultura maya y española. La escultura viste el traje regional Yucateco.

IGLESIA DE SAN SERVACIO

También llamada de San Gervasio es la iglesia más importante de la ciudad se ubica en esta plaza. Fue empezada a construir en 1543, tras la fundación de Valladolid. Una historia sangrienta, conocida como el crimen de los alcaldes en 1703,  hizo que la iglesia se remodelara, se cambió el altar de sitio y la puerta principal. Destaca también en la parte alta de la iglesia un reloj que ha prevalecido a lo largo de los años, gracias a los cuidados de una familia de relojeros naturales de Valladolid; se encuentran también dos torres con campanarios, en la punta rematan dos cruces labradas en piedra, una en cada torre. 

En otro costado de la plaza principal de Valladolid se encuentra el PALACIO MUNICIPAL edificio construido originalmente en el siglo XVI pero remodelado en 1806, su estructura es una copia de la Casa Real de Santo Domingo en República Dominicana. Y nosotros no le hicimos fotografías de frente porque empezó a llover. Nos resguardamos en sus soportales donde hicimos tiempo curioseando los puestos de artesanía y libros que allí se instalaban.
 
Aquí se encuentra la oficina del Presidente Municipal, la Casa de cultura y la oficina de Turismo. En las arcadas exteriores había un pequeño mercado de libros, discos y hasta una óptica con los pacientes sentados tranquilamente en la calle.


Desde aquí queríamos ir al CONVENTO DE SAN BERNARDINO caminando por la calzada de los frailes, pero empezó a llover y cogimos un taxi; en el camino la lluvia se convirtió en diluvio. Al llegar  al convento, caía tal cantidad de agua que el taxista se metió por la calzada del acceso al monasterio y nos dejó justo en la entrada principal; nos dijo que por ahí no se podía "manejar" pero que como llovía tanto no quería que nos mojásemos. Se lo agradecimos, le pagamos los 40 pesos y en los segundos que tardamos en bajarnos, nos pusimos chorreando (no sería la única vez en este día).

El Convento de San Bernardino de Siena fue fundado por los franciscanos en Sisal (hoy barrio Valladolid) y es el segundo más grande del estado, después del de Izamal.


En su interior aún se conservan algunos vestigios que sirvieron durante el proceso de conversión al catolicismo de los mayas.

El conjunto lo forman la iglesia, la capilla, el convento, el atrio y la huerta. Tiene más de 14 mil metros y está claro que su arquitectura tiene carácter defensivo. En el interior de la iglesia se conserva un retablo tallado en madera y pintado en oro, muy cerca de ahí se puede ver la imagen de Santa Teresa de Jesús y en el otro lado, La Virgen Dolorosa.

En la parte de la huerta  se encuentra una noria que les proveía de agua pues da justo hacia la entrada de un cenote.
 

Cuando terminamos la visita nos dirigimos de nuevo al centro y ahora sí pudimos hacerlo caminando, dando un rodeo porque la zona estaba medio inundada, por LA CALZADA DE LOS FRAILES que fue construida en el Siglo XVI para unir a la villa de Valladolid con el pueblo de Sisal donde se construyó el convento.

Se restauraron y se recuperaron casas y detalles que evocan el pasado colonial de la ciudad. También se recuperó una antigua casa maya. Desemboca la calzada en la llamada "Plazoleta de las Cinco Calles". 

Y desde aquí callejeando volvimos al hotel para comer en su precioso restaurante y como comprobaríamos su magnífica cocina yucateca. Unos nachos que nada tenían que ver a los que comemos en España, Cochinita con las instrucciones pertinentes de cómo comerla, un pollo a la yucateca y de postre una delicia yucateca. Bueno no, buenísima la comida. No llegó a 12€ por persona.

Repuestos y descansados tras la sabrosa comida, volvimos a la recepción para subir las maletas a la habitación y ponernos los bañadores para nuestra próxima visita, el cenote Zací.

Hay tres cenotes  que pueden ser visitados fácilmente desde la zona del centro de Valladolid. El Cenote Zací, el de más fácil acceso, se encuentra a tan solo a tres cuadras al este del parque central y al que fuimos nosotros. Los Cenotes Dzitnup y Samulá se encuentran unos  kilómetros  hacia el oeste y que hay que ir en coche o taxi.

 

El CENOTE ZACÍ

Nombre de la antigua ciudad maya y que significa "gavilán blanco", ubicado en el interior de la ciudad de Valladolid, es una impresionante caverna parcialmente colapsada de unos 45 metros de diámetro, del techo del cenote o bóveda penden algunas estalactitas que se forman a través del tiempo por los residuos minerales que arrastra el agua.

La  flora que se encuentra en el cenote son sobre todo álamos y helechos. Entre las flores destacan unas hermosas orquídeas; las rocas en el interior del cenote tienen algas, y en el exterior se encuentran cubiertas de musgo. La profundidad del agua es variable, va de 25 a 30 metros en las partes bajas hasta más de 100 metros en las más profundas. La altura de la bóveda se calcula que tiene unos 29 metros. Todo impresionante.

   
Pues después de un gran baño en el cenote y refrescado nuestro cuerpo del día de calor y humedad que llevábamos, regresamos al hotel para cambiarnos. A las 17,30 h teníamos que coger el último bus que, supuestamente, paraba en Chichen Itzá. Íbamos a ver esta Maravilla del Mundo por primera vez en su espectáculo de noche. Pero todo esto os lo contaremos más detenimiento y detalle.


De vuelta de Chichén Itzá, nos quedaba dar buena cuenta de una buena cena (elegimos de nuevo el restaurante del hotel) y dar un paseo por la Valladolid colonial de noche, que no veáis el encanto que tiene. Esta ciudad es uno de los lugares que más nos gustaron en este viaje y sin lugar a dudas nos gustaría volver a Valladolid para pasearla con calma. Lo merece.   

Y desde aquí queremos darle las gracias a Sandra Salvadó, viajera y fotógrafa afincada en Cancún y autora del blog El camino más corto. Leyendo sus relatos sobre Valladolid, nos decidió a poner esta ciudad en nuestra ruta. Pero si viajáis a esta parte de México, leed su blog porque contiene mucha y muy buena información.

 

Nos vemos en breve con las historias de Chichén Itzá de noche!!!!!!

 

                  

      

 

 

 

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