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Turisteando el mundo

  • Foto del escritorPilar

Iglesias Románicas en el Valle del Boí (Unesco). Lérida, Cataluña


Lérida
Valle del Boí

Las Iglesias románico-lombardas del Valle del Bohí (Vall de Boí en Catalán), en pleno Parque Nacional de Aigüestortes y Sant Maurici en la comarca catalana de Ribagorza, constituyen uno de los mejores ejemplos de arte religioso entre los siglos XII-XII en Cataluña. Este valle y sus iglesias fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en el año 2000 por la Unesco, pero este conjunto ya constaba como Patrimonio Nacional en el año 1931, 1962 y 1993.

El conjunto lo componen nueve iglesias: Iglesia de San Félix en Barruera, Iglesia de San Juan de Bohí en Bohí, Iglesia de Santa María y la Iglesia de San Clemente en Tahull, Iglesia de Santa María de la Asunción en Coll, Iglesia de Santa María en Cardet, Iglesia de la Natividad y Ermita de San Quirce en Durro y la Iglesia de Santa Eulalia en Erill de Vall. Las cuatro en negrita son las que visitaríamos en una ruta de cuatro días por el Pirineo leridano, en la que también conoceríamos el Románico del Valle de Arán y el Románico del Alto Garona en Francia, Patrimonio de la Humanidad dentro de las rutas del Camino de Santiago en Francia, cuatro días de Románico a tope en el mes de julio de 2021.

Hay algunos aspectos que diferencian el románico lombardo del Valle de Boí de otros conjuntos similares, uno es que fueron construidas entre los siglos XI y XII tomando como ejemplo el románico del norte de Italia que tienen como elemento principal sus espigadas torres-campanarios dando una uniformidad estilística única con una decoración de arcos ciegos y bandas lombardas exteriores, también caracteriza este conjunto su buen estado de conservación y la simbiosis con el medio natural en la que están construidas, siguiendo la línea de las viviendas con piedra tallada y pizarras. Iremos contando estas características en cada iglesia.

Valle del Boí
Decoración con arcos en el Románico Lombardo

Cuando visitas la zona, uno se pregunta cómo fue posible que una zona tan aislada y en la Edad Media con unos niveles de accesibilidad casi nulo, nazca este estilo constructivo y el gran número de él que hay en este valle. En ello tuvo mucho que ver el ascenso de los señores feudales a finales del siglo XI , una de las familias del valle, los Erill, con mucho poder debido a su colaboración en la reconquista y repoblación del territorio junto Alfonso el Batallador, rey de Aragón. La construcción de iglesias, en estos momentos, era otro de los elementos de poder de los señores y una buena forma de por sus obras estar en paz con Dios. Trajeron constructores y maestros lombardos para su construcción ya que era el estilo dominante en la época. Todas estas iglesias fueron pintadas en su interior, lo que suponía otra forma de acercar el cristianismo a sus vasallos y mostrar su poder.


Hoy estas pinturas murales no se encuentran in situ sino que se conservan en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (uno de los museos más impresionantes que conozco) y los pocos restos que vimos en algunas fueron porque al extraerlas quedaron algunos restos en sus paredes. No sé si esto es una desgracia o fue una suerte para este conjunto de iglesias pero lo que sí sé es que al menos existen y que pueden ser contempladas. Nuevamente nos preguntamos qué ocurrió para que todos estos frescos fueran trasladados y también tiene una explicación que nos remonta a inicios del siglo XX, al año 1907, cuando el arquitecto modernista Josep Puig I Cadafalch acompañado del fotógrafo Adolf Mas y de varios historiadores del arte fueron al Pirineo leridano para conocer y documentar el arte medieval de la zona, estudio solicitado por el Instituto de Estudios Catalanes. Lo que encontraron les impactó mucho y tras haber desaparecido algunas pinturas arrancadas y vendidas en Boston en el año 1919, se decide extraerlas para su protección. La técnica utilizada fue la llamada strappo, que consistía en aplicar capas de tela mojada con cola sobre las pinturas murales y una vez seca se arranca y las pinturas quedan impregnadas en la tela. Se envolvían y se las trasladaban. Con el mismo sistema se traspasaban al nuevo lugar. Esto hizo que en algunas iglesias quedaran restos de la pintura original y es lo que vemos hoy vemos en algunas de ellas, como Santa María de Tahull.


San Juan de Boí
Lçerida, Cataluña
Iglesia de San Juan en Boí,

La Iglesia de San Juan de Boí, Sant Joan de Boí en catalán, fue nuestra primera visita a primera hora de la tarde en este lugar maravilloso tras haber recorrido unos 600 kilómetros desde Madrid. Impacta mucho esta iglesia por el medio natural en que se encuentra y el pueblo de Boí es uno de los más bonitos que visitamos.

Esta iglesia es una de las más antiguas, comenzando su construcción en el siglo XI, modificando su campanario en el siglo XII y como todas a través de los siglos ha sufrido bastantes modificaciones. Como se ve en la foto superior su ábside central es cuadrado y los laterales laterales de base semicircular con decoración lombarda.


El interior tiene una planta basilical de de tres naves, con cubierta de madera a dos aguas y techumbre de pizarra, sistema constructivo de la comarca; esto lo veríamos en varias iglesias tanto de este valle como en el románico del Valle de Arán. Las pinturas que encontramos no son las originales pero han querido explicar con su reproducción cómo serían estas iglesias.

Los campanarios, desde los que se debe obtener unas vistas maravillosas, estaban todos cerrados por el covid en las fechas de nuestra visita.


Santa Eulalia de Erill de Vall
Lérida
Santa Eulalia de Erill de Vall

En unos diez minutos estábamos en nuestra siguiente visita, la Iglesia de Santa Eulalia en Erill de Vall. Nuevamente una población preciosas y otra iglesia románica del siglo XI con modificaciones en el siglo XII de su campanario muy esbelto con seis pisos y ventanas geminadas. Aquí en un lateral había un pequeño cementerio. Encontramos en su interior una copia de uno de los conjuntos escultóricos más importantes del románico, el Descendimiento de la Cruz; una vez más el original se encuentra en el Museo de Arte Nacional de Cataluña y en el Museo Episcopal de Vic.

Lérida
Descendimiento de la Cruz en Santa Eulalia

Junto a la esta iglesia se encuentra el Centro del Románico del Valle del Boí, donde nos darán todo tipo de información y las iglesias que están abiertas así como el precio de la entrada conjunta, aunque este pase se puede adquirir en cualquiera de ellas o también pagarlas de forma individual.


Nosotros desde aquí seguimos hasta Viella donde nos alojaríamos las tres noches que pasamos en la zona y en nuestra última mañana, antes de volver a Madrid conoceríamos las dos siguientes iglesias que os contamos ahora. Los paisajes hasta el Valle de Arán absolutamente hermosos.


San Clemente de Tahull

San Clemente de Tahull es sin duda la imagen más conocida, hermosa y el prototipo mas importante del románico del Valle del Boí. Fue consagrada el 10 de diciembre de 1123 por Ramon Guillem, obispo de Roda-Barbastro, y levantada sobre un templo anterior del siglo XI. Es de planta basilical, con las tres naves separadas por columnas y con cubierta de madera a dos aguas, cabecera con tres ábsides y esbelto campanario de torre.

Lérida
San Clemente de Tahull

En el interior de la iglesia se han recuperado gran cantidad de fragmentos de la pintura original románica, aquellos que quedaron en sus paredes tras ser arrancados con la técnica que hablamos más arriba. El Pantocrátor de esta iglesia supone uno de los momentos culminantes de la pintura románica.

Lérida
Restos de pinturas originales en San Clemente de Tahull

Lo que todos buscamos es poder ver in situ es la reproducción del video mapping de las pinturas de San Clemente sobre el ábside mayor y que en unos diez minutos te lleva a contemplar como debía ser la iglesia cuando se crearon sus pinturas. Realmente es bellísimo visualizar el vídeo, aunque pienso que deberían ponerlo dos veces seguidas para poder disfrutarlo con calma.


Santa María de Tahull

En cinco minutos andando desde San clemente estábamos en el pueblo de Tahull para conocer su segunda iglesia: Santa María, construida en la plaza del pueblo salvando un desnivel del terreno como se aprecia en la imagen. Fue consagrada un día después de San Clemente, es decir, el 11 de diciembre de 1123.

Lérida
Santa María de Tahull

Como en todas las iglesias del valle, las pinturas fueron arrancadas pero se han hecho reproducciones de algunas de ellas, como las del muro sur y las del ábside central de la Virgen María con el niño en su regazo y la ofrenda de los Reyes Magos.

Y aquí terminaba el viaje al románico del Valle del Boí, empapada de la belleza de este binomio artístico y natural que deja rendido a todo el que lo visita.




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