Turisteando el mundo

  • Pilar y Paco Viajeros

Baalbek, colosal ciudad romana (Unesco). Líbano


Empezábamos nuestra primera ruta por el Líbano y el destino era el yacimiento arqueológico romano más impresionante del país y uno de los más importantes en Oriente Medio, nos referimos a Baalbek.

Baalbek se encuentra en el este del Líbano, a unos 90 kilómetros de Beirut, en el famoso valle de Bekaa, entre los ríos Litani y Asi a tan solo unos 12 kilómetros con la frontera de Siria. Nos llevó más de dos horas recorrer el camino que nos llevaría hasta Baalbek, pues el tráfico era infernal y los controles del ejército cuando te vas acercando al valle son muy numerosos, no debemos olvidar que a raíz de la guerra civil de Líbano (1975-1990), el valle de Bekaa se había convertido en uno de los principales asentamientos de la milicia de Hezbolá. Nuestra guía, algo antigua, decía que toda la carretera hasta llegar a Baalbek estaría plagada de banderas amarillas, símbolo de Hezbolá, y habría una fuerte presencia militar. En lo primero estaba obsoleta porque tan solo vimos una bandera amarilla pero en lo segundo sí fue así.

Baalbek se localiza en un cruce de dos rutas comerciales de importancia histórica, una entre el Mediterráneo y la Siria Interior, y la otra entre el norte de Siria y el Norte de Palestina. La Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1984 y dice de ella: " Sede del culto a una tríada divina en tiempos de los fenicios, esta ciudad recibió el nombre de Heliópolis en la época helenística. Bajo la dominación romana siguió conservando su función religiosa y, por ese entonces, el santuario de Júpiter Heliopolitano atraía a muchedumbres de peregrinos. Las colosales construcciones de Baalbek figuran entre los vestigios más impresionantes del periodo de apogeo de la arquitectura imperial romana”.

Atravesamos la moderna ciudad de Baalbek, centro administrativo del valle de Bekaa, para llegar al yacimiento arqueológico que se encuentra en pleno centro ciudad. Atravesamos algún que otro edificio de interés, como esta bella mezquita, de origen constructivo iraní, de Sayyida Khawla que os mostramos en la fotografía. En ella se encuentra la tumba-santuario de Sayyida Khawla, la hija del Imam Hussein y bisnieta de Mahoma.

Por fin aparcamos y pudimos contemplar la belleza de lo que íbamos a conocer en breve. La vista de las ruinas de Baalbek desde el exterior del recinto es impresionante. No sabemos por qué hay una parte de estas que quedan fuera del recinto de pago y concretamente nos referimos a un pequeño templo dedicado a Venus, que no es ejemplo de lo que veríamos después. Pagamos 10 dólares por persona y entramos a la gran Baalbek, se nos acercaron algunos guías para ofrecernos sus servicios pero les dijimos amablemente que no.

Los orígenes de Baalbek son un misterio y el origen del nombre Baalbek no se conoce con precisión. El término fenicio Baal significa 'señor' por lo que la palabra Baalbek puede significar 'Dios del valle de Bekaa' o 'Dios de la ciudad'. Se ha dicho que fue una ciudad fenicia dedicada al culto del dios babilónico Baal-Hadad y su nombre significaría “Ciudad de Baal”, aunque no existe ninguna evidencia arqueológica de este asentamiento inicial. Más tarde los griegos dedicarían la ciudad al dios Helios, de ahí que pasara a llamarse Heliópolis. Pero serían los romanos en la época de Augusto los que durante más de 300 años levantarían la ciudad, sin duda, de unas dimensiones tales que aún hoy resultan impresionantes e imponentes.

Aquí os dejamos un mapa del sitio arqueológico y contaros que hay muchos carteles informativos a lo largo del recorrido.

Empezamos nuestra visita, tras subir un buen número de escaleras, por el Patio Exagonal que fue construido en el siglo III y que sufrió a lo largo de los siglos muchas modificaciones por las sucesivas ocupaciones de la ciudad, aquí hubo una pequeña capilla e incluso fue bastión defensivo de la ciudad con los árabes. Aquí ya empezábamos a ver la inmensidad de las construcciones de esta ciudad. Pensamos que pasaríamos un infierno de calor en este país de ahí que nos fuéramos preparados con un paraguas para protegernos del sol, pero la verdad es que ese día estábamos a 25 grados lo que agradecimos enormemente.

Continuamos por el Gran Patio o Santuario donde las vistas son espectaculares y las medidas del mismo colosales, superando los 130 metros de largo por 110 de ancho. Trajano fue el que dio la orden de construir este lugar. Desde aquí se obtienen ya unas vistas preciosas de los Templos de Baco y Júpiter, aunque para gran decepción nuestra el de Júpiter estaba completamente cubierto de andamios porque lo estaban restaurando.

Pero si lo que hay en pie te deja sin palabras, los restos y fragmentos de columnas o de frisos en el suelo te dejan perplejo por el tamaño que tienen y te hacen sentirte pequeñísimo.

Desde aquí y no pudiendo acceder al templo de Júpiter, descendimos hasta el Templo de Baco para contemplarlo en toda su inmensidad desde su base. Y si en nuestro recorrido ya nos habíamos asombrado, nos habíamos quedado sin palabras, en este punto bajo el Templo de Baco, el mejor conservado del recinto nos quedamos petrificados. Observad las imágenes.

La construcción del templo fue encargada por el emperador romano Antonino Pío, aunque se desconoce el nombre del arquitecto. Es algo más pequeño que el Templo de Júpiter, tiene 66 meros de largo, 35 de ancho y 31 de alto. Se encuentra en tan buen estado porque según los expertos quedó protegido por los escombros del resto de las edificaciones del sitio.

Sus muros están adornados con cuarenta y dos columnas corintias, diecinueve de las cuales permanecen intactas con una medida de casi 20 de altura. Las columnas sostienen un friso ricamente tallado. El santuario interno se encuentra sobre un tramo de escaleras con columnas adosadas. Parece ser que este templo se mantuvo intacto hasta el siglo XVIII en que un terremoto destruyó el dintel y parte del templo se vino abajo.

Desde aquí la vista del Templo de Júpiter es increíble hasta cubierto de andamios.

El de Júpiter fue un templo colosal dedicado al culto de Júpiter. Era el edificio principal del gran Gran Patio o Santuario de la ciudad de Baalbek, siendo mandado construir por Julio César y terminado por Augusto, las columnas tenían 30 metros de altura con un diámetro de casi dos metros y medio. Las columnas más grandes del mundo clásico y el templo que las contenía el mayor templo dedicado a Júpiter en todo el Imperio Romano.

El templo de Júpiter estaba rodeado por un peristilo de 54 columnas corintias,10 delante y detrás y 19 a cada lado. Todo el conjunto se encuentra sobre una cimentación de bloques de granito, conocida como La gran terraza. Son enormes bloques pétreos, cortados y colocados con una enorme precisión a seis metros de altura para lograr una base firme e inamovible, es el famoso Trilitón, tres inmensos bloques que pesan unas 1000 toneladas y miden 25 metros de largo, 8 de ancho y 5 de alto. Y es aquí donde empieza la leyenda de Baalbek, al igual que ocurre con otras grandes construcciones de la historia. Lo que si se puede visitar es la cantera de la que salieron estos inmensos bloques de granito porque está muy cerca de la ciudad y en la que dos grandes bloques se quedaron in situ y nunca llegaros a la megalítica Baalbek.

Muchos incógnitas existen de porqué los romanos eligieron Baalbek para construir estos colosales templos aquí y no en la propia Roma. Tal vez se quedaron maravillados por la grandiosa plataforma de Baalbek, conociendo su inmenso pasado decidieron dejar su huella en este complejo megalítico. Mucha literatura sobre este tema hemos leído, alguna más que interesante pero forma parte de otra historia.

Lo que sí nos quedó claro es que estábamos visitando el complejo romano más impresionante que habíamos conocido hasta ahora y ya llevamos unos cuántos. ¡ Hay que visitar Baalbek, sí o sí!

Dimos un pequeño paseo por las ruinas de la ciudad medieval de Baalbek, que se encontraba a la espalda del templo de Baco y que no se podía avanzar mucho porque estaba cortado el acceso.

Nos dirigimos hacia la salida y nos encontramos un espectacular museo de las ruinas de Baalbek, con un montaje precioso y muy didáctico. Pensamos de debía hacer poquísimo tiempo que estaba abierto porque todavía olía a madera.

Y aquí terminó nuestra visita a la grandiosa, colosal, imponente, impresionante y bellísima ciudad romana de Baalbek. Contentos de habernos regalado un final de Viaje de este Verano de 2018 en el Líbano. Pero el día acababa de comenzar y seguimos ruta hacia Anjar.


ANTERIOR SIGUIENTE


#2018 #Líbano #Baalbek #ValledeBekaa #Unesco #PatrimoniodelaHumanidad #Verano2018

NOS HARÍA MUCHA ILUSIÓN QUE NOS DEJARAS UN COMENTARIO

Encuentra la información que buscas

Para utilizar el buscador, basta con introducir un lugar, monumento, ciudad, país o incluso solo una palabra y se verán los resultados de nuestros artículos.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG

DESDE AQUÍ PUEDES DAR UN "ME GUSTA" A NUESTRA PÁGINA DE FACEBOOK

Icono e-mail
Esta web utiliza cookies para asegurar que se da la mejor experiencia al usuario al visitar nuestro blog. Si continuas navegando por este sitio,  se asume que se está de acuerdo.
Logo-MadTB
  • Icono para Facebook
  • Icono para twitter
  • Icono para Instagram
  • Icono para RRSS

Nos encontramos en: Madrid (España)