Turisteando el mundo

  • Pilar y Paco Viajeros

San Pedro del Pinatar y sus molinos de viento. Murcia (España)


30 DE ENERO DE 2016

Un evento familiar, esta vez de los buenos, hizo que nos acercáramos a la región de Murcia. Dos chicos de nuestra familia, que veréis más adelante en las fotos, se iban a casar y nos invitaron a degustar el delicioso menú que se confeccionaría para su enlace. Es fácil reconocerlos, son los más jóvenes y los peor vestidos, jejeje. También a su favor, hay que decir que eran los más guapos.

En fin, que aparecimos en el pueblo de San Pedro del Pinatar, perteneciente al campo de Cartagena, dentro de la provincia de Murcia, perteneciente a la Región de Murcia. En esta ocasión no íbamos como turistas, sino como miembros de la familia de los novios, aún así, tuvimos un poco de tiempo para satisfacer nuestra curiosidad viajera como comprobaréis al finalizar este artículo.

Nuestra parada fue en la Casa del Reloj, establecimiento gastronómico enclavado en un singular edificio. Una preciosa villa de recreo, construída en el siglo XIX propiedad de la familia Servet-Spottorno de estilo "ecléctico-pintoresco" y con clara influencia inglesa, donde murió Emilio Castelar, presidente de la I Republica española, que había sido invitado por la familia propietaria para reponer fuerzas antes de encarar la siguiente campaña política, pero falleció el 25 de Mayo de 1899 en la casa.

Rehabilitada en el año 1995, la villa es un gran restaurante donde en su interior se puede contemplar un verdadero ejemplo del modernismo murciano del siglo XIX. La villa ha sido declarada Bien de Interés Cultural, una colección de muebles, pinturas, esculturas y antigüedades de más de 30 artistas diferentes, nacionales e internacionales envuelven con arte, los aromas de una cocina especializada en arroces a la leña y carnes a la piedra.

Un sitio fantástico, donde mirar alrededor era tan gratificante como saborear el menú que nos ofrecieron degustar. Una gran presentación de platos y unos sabores deliciosos hizo que la comida fuera un éxito.

Y aquí están los chicos junto con los menos jóvenes, encantados de haber reunido a la familia y nosotros con ellos.

Y acabada la comida y diríamos que hasta la digestión, ya que estuvimos charlando y haciendo sobremesa, nos dirigimos hacia las playas de San Pedro del PInatar, a las llamadas Salinas de San Pedro. Allí se encuentra el humedal más importante de la Región de Murcia, dentro del denominado Parque Regional de Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar.

Dentro de este Parque Regional, hay varios ecosistemas terrestres y acuáticos de gran valor ecológico en una superficie de 800 hectáreas. Desde playas inmensas de 8 kilómetros de longitud a la mayor zona de lodoterapia al aire libre de toda Europa. Es el espacio conocido como Las Charcas Salineras, en frente de la playa de la Mota, donde la gente acostumbra a tomar un saludable baño de lodo y combinarlo con baños salados en las aguas del Mar Menor. Aunque fuera Enero, alguna gente había practicando esta saludable actividad.

Pero esto no es todo, dentro del parque natural se pueden avistar aves migratorias, observar salinas, arenales, descubrir dunas, pinares y charcas. El paso de vehículos está prohibido al Parque Regional, por lo que el alquiler de bicis se hace imprescindible a partir de la primavera y para ello existen varios locales en la playa y en el pueblo.

Aún con todos estos atractivos que esperamos alguna vez disfrutar con tiempo más caluroso, nosotros nos dirigimos allí para visitar otra maravilla de este Parque regional... los Molinos de Sal. Constituyen una de las construcciones más típicas del Campo de Cartagena y abundan por todo el paisaje de la comarca. Los campesinos de estas tierras aprendieron a convertir los fuertes vientos de la costa en energía útil para labores como la molienda o la extracción de agua del subsuelo.

Los Molinos de Viento del arco mediterráneo se encuentran incluidos en la Lista Indicativa del Patrimonio de la Humanidad desde 1998, tres comunidades comparten estos bellísimos molinos, a saber, Murcia, Valencia y Castilla-La Mancha.

La descripción de la Unesco dice: "Los molinos de viento fueron mejorados por los árabes, quienes los propagaron por el Mediterráneo durante los siglos XII y XIII. Tuvieron una importante propagación por la península Ibérica, dónde a diferencia de otros países europeos, no abundan los ríos caudalosos que mueven los molinos hidráulicos. Estaban destinados a la molienda de la harina y sal, la producción de aceite y la extracción de agua. Algo que los caracteriza es que confieren un paisaje único y son huellas de los antiguos usos de épocas pasadas. Son muy reconocidos los molinos de viento de la Mancha, debido a que Cervantes los inmortalizó con su famosa aparición en El Quijote. En la Mancha destacan los molinos de viento de Alcázar de San Juan, Campo de Criptana, Consuegra, Madridejos, Mota del Cuervo o Valdepeñas. Pero también son destacables los molinos del Campo de Cartagena (Murcia) y de la provincia de Alicante (Calpe, Javea). La mayoría de ellos no están dedicados a la función para la que fueron construidos, si no que son usados como museos u otras finalidades cívicas"

Las aspas podían llegar a medir entre 10 y 14 metros y a ellas se amarraban unas velas triangulares, a diferencia de las de los molinos manchegos, que mantienen una forma rectangular. La mayor parte de estos molinos se construyeron entre los siglos XVI y XX. Actualmente, se encuentran todos protegidos como Bien de Interés Cultural. Su fotogénica estampa marca el paisaje allí donde se encuentran.

Los Molinos de Quintín y la Calcetera se encuentran en el sendero peatonal de las Salinas de San Pedro separados apenas por un kilómetro Ambos molinos, fueron construidos en la primera mitad del siglo XX con la intención de que sirvieran como mecanismo de traslado del agua salada del Mar Menor a las charcas salineras para moler la sal. La parte superior era giratoria, lo que permitía mediante un gran timón orientar las velas colocadas en sus aspas con estructura de madera, hacia el viento. El movimiento producido en las velas era trasladado por medio de una serie de engranajes de madera y hierro a la parte inferior del molino donde se instalaban norias para mover el agua hacia balsas de almacenamiento en las que se evaporaba y dejaba libre la sal.

Los Molinos de Quintín y de la Calcetera estuvieron en uso activo hasta principios de la década de los setenta, a partir de esa fecha se instalaron bombas eléctricas para sustituir esta función. Hoy en día, son un reclamo turístico.

Esa fue la breve incursión que hicimos en este bello paraje como turistas, pero aunque sea solo a modo de curiosidad nos quedó en el recuerdo.

ANTERIOR SIGUIENTE


#2016 #España #Murcia #SanPedrodelPinatar #Molinosdesal #ListaindicativaUNESCO #ListaIndicativaPatrimoniodelaHumanidad

NOS HARÍA MUCHA ILUSIÓN QUE NOS DEJARAS UN COMENTARIO

Encuentra la información que buscas

Para utilizar el buscador, basta con introducir un lugar, monumento, ciudad, país o incluso solo una palabra y se verán los resultados de nuestros artículos.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG

DESDE AQUÍ PUEDES DAR UN "ME GUSTA" A NUESTRA PÁGINA DE FACEBOOK

Icono e-mail
  • Icono para Facebook
  • Icono para twitter
  • Icono para Instagram
  • Icono para RRSS
Esta web utiliza cookies para asegurar que se da la mejor experiencia al usuario al visitar nuestro blog. Si continuas navegando por este sitio,  se asume que se está de acuerdo.

Nos encontramos en: Madrid (España)